martes, 14 de julio de 2015

El Sendero de los Ladrones.

¿Qué significarán estas extrañas cruces? Lee y lo sabrás.


Él que la sigue, la consigue. Poco más de dos kilómetros separan a Beratón de un legendario roble con tres cruces grabadas, y el caso es que por una cosa u otra no había forma de recorrerlos hasta hace un par de semanas.

En plena ola de calor, bien embadurnados de protector solar, y con varios litros de agua en la mochila decidimos arriesgarnos a caminar bajo el sol moncaíno. Madrugar no es lo nuestro y mira que lo intentamos pero tampoco en esta ocasión lo conseguimos. La distancia de este pequeño sendero es muy corta pero apenas hay sombra por lo que te recomiendo que no hagas como nosotros y elijas un día fresco o las primera horas del día para recorrerlo, o se te hará eterno...



Beratón y la Cruz de Canto.


La historia: 

Partiendo de la Cruz de Canto, en el antiguo cruce de caminos de Beratón, Añón y Purujosa, comienza el recorrido. Cuentan que por él huyeron los 10 bandoleros que el 8 de febrero de 1872 asaltaron la iglesia de Beratón, liderados por el Tío Chupina. Aprovechando que todo el pueblo estaba en misa, los encerraron en la iglesia, sacando de uno en uno a los más ricachones para que les entregaran sus riquezas.

Tres jovenes valientes se descolgaron por la Torre de la Iglesia y acudieron a los pueblos vecinos a pedir ayuda, uno fue a La Cueva, otro a Purujosa y otro a Borobia. Los habitantes de esas poblaciones corrieron a ayudar a los de Beratón, encontrando a los ladrones en plena fiesta por el botín obtenido. Perseguidos por los salvadores, huyeron por un barranco sin salida, hasta llegar al barranco de la Atalaya por el que ya no pudieron continuar. Cuentan que allí mismo tres de los ladrones murieron, y que uno de ellos pudo ser "el rubio" al que adjudican amoríos e incluso un hijo con Casta Alvárez, esposa de Gustavo Adolfo Bécquer. Tres cruces grabadas en un Quejigo recuerdan esta sorprendente historia al final del recorrido.

Al Chupina lo pillaron al comenzar la huida, siendo herido en una pierna, acabando sus días vendiendo baratijas y chucherías por los pueblos, después de pasar un largo tiempo a la sombra, pagando sus delitos. La historia es verdadera y se recrea todos los meses de agosto durante la celebración del Chupina Rock, evento del que solemos informarte en nuestra agenda.

El recorrido:

El sendero se encuentra señalizado con postes o hitos de piedra, comienza en la pista que gira a la derecha en la carretera a Purujosa, tras la Cruz de Canto, y en seguida se desvía por un camino a la izquierda que se adentra en el barranco y que se va estrechando según avanzamos. Los hitos a veces parecen perderse por lo que tienes que fijarte muy bien ya que suelen verse desde el anterior y en todo caso seguir el recorrido del barranco.







Una vez en el roble, encontraremos una mesa interpretativa con unos párrafos del romance que narra lo acontecido en el lugar y las características de este Quercus faginea de unos 250 años de edad.





Has de saber que muchos sitúan en este paraje un bosque sagrado celtíbero, al que ya Marcial hace referencia como"bosque de Burado". Aunque son pocos los árboles que quedan en el lugar, sí es cierto, que en Cueva de Ágreda se conservan numerosos ejemplares de rebollos centenarios en una envidiable dehesa.




No puedo despedir esta entrada sin decirte que son muchos más los nudos que tengo que deshacer en Beratón y que no tardaré en volver. Así que, aunque ahora me despido con las vistas a Aragón desde su mirador, espero que muy pronto pueda contarte más cosicas del que es el pueblo más alto de Soria. Continuará...

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1 comentario:

  1. que bueno conocer esas historias !!! las leo desde Buenos Aires Argentina

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